| PRIMERA PROFESION 1903 |
|
La señorita Mercedes Romano en adelante se llamaría Mercedes del Santísimo Sacramento; la señorita Rosa Elena Cornejo, toma el nombre de Sor Francisca de las Llagas, la señorita Genoveva Cedeño, se llamara, Sor Margarita del Divino Corazón; las señoritas, Ángela Montenegro, Ramona Jácome y María Cevallos, tomaran los nombres de Gertrudis del Sagrado Corazón de Jesús; Sor Angelina de San Diego, y Sor Juana de la Cruz respectivamente Padre Francisco María Alberdi seria el Rector y moderador de la nueva Congregación quien ayudado por el Padre Argelich se encargaría de dirigir y orientar en la vida religiosa a las novicias. Un año duro el noviciado al termino del cual hicieron las primera profesión temporal para 3 años, el 5 de junio de 1903, en la iglesia de San Diego y en manos del P. Francisco María Alberdi. De las 6 novicias fundadoras, una se había retirado de salud. La Congregación emprendió desde entonces su vida regular. Fue nombrada superiora la Madre Mercedes Romano y la M. Francisca era la vicaria y atendía a la sacristía, la jabonería, y la limpieza de los claustros.
Vivian en extrema pobreza, fervorosamente animadas y consoladas porque tenían ocasión de saborear la pobreza de los seráficos padres San Francisco. Días hubo en que no tenían absolutamente nada para la mesa. El hábito, sobretodo, de la M. Francisca se deshacía de viejo y casi no daba lugar a un remiendo más. Por calzado llevaba unas alpargatas. Se había abrazado de verdad con la pobreza franciscana, y seria ella la que manteniendo su espíritu desprendido de todo, hasta de si misma, le haría vivir en la fortaleza de quien solo buscaba hacer la voluntad de Padre que esta en los cielos. Las primeras constituciones en los artículos 3 y 4 señalaban con fin particular de la Congregación la educación de las niñas pobres, por lo que se apresuraban a abrir la primera escuela, en Octubre de 1.903.
LA ESPERANZA, PROVINCIA DE PICHINCHA PRIMERA ESCUELA, 1903
Y durante la vida de Sor Francisca se abrirían 21 escuelas y colegios, en los sectores populares. Las vicisitudes por las que atravesaba la Iglesia en el Ecuador a consecuencia del régimen jacobino del Estado no dejaron de repercutir desfavorablemente en algunas ocasiones al interior de la iglesia. A menudo los prelados, sacerdotes y religiosos eran mirados suspicazmente con prevención por los funcionarios del Estado. Por lo que se veían obligados a optar medidas de precaución y prudencia para obviar mayores problemas y dificultades. |
PRIMERA PROFESION 1903 