| POEMA A LA VIRGEN INMACULADA |
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POESIA A LA VIRGEN INMACULADA Virgen María Inmaculada los hombres sin conocerte van ![]() Fuiste más que mujer, porque eres la gloria y salvación tú fuiste portadora de un tesoro de esperanza y reconciliación. No nos dejes, Virgen Inmaculada, ven con nosotros al caminar, queremos compartir la vida y crear fraternidad. Virgen Santa Inmaculada ven a nuestra soledad, ven a nuestro corazón, a tantas esperanzas que han muerto a nuestro caminar sin ilusión. Ven y danos la alegría que nace de la Fe y del amor, el gozo de las almas que confían en medio del esfuerzo y del dolor. ![]() Ven y danos la esperanza para sonreír en tu aflicción, la mano que del suelo nos levanta la gracia de la Paz en el perdón. Ven y danos confianza la sonrisa que en tu pena floreció, sabiendo que en las dudas y las tormentas jamas nos abandona nuestro Dios. Muchas cosas en nosotros son el fruto de tu amor, la plegaria más sencilla cantaré, dentro de mi corazón. Tú eres la mujer radiante vestida de gran resplandor, la luna gira a tus pies y el sol a tu alrededor. Tú que aceptaste con amor ser la esclava del Señor, vas entonando un poema de alegría, porque Dios te engrandeció. Tú que has vivido el dolor y la pobreza y que has sufrido en las noches sin hogar tú que eres el consuelo del que reza en su llorar. Virgen sencilla y humilde que viviste en Nazaret, Dios te ensalzo y te hizo grande en tu misma pequeñez. Tú nos miras desde el cielo, nos hablas al corazón y con un abrazo de madre, nos envuelves en tu amor. Te llenaste del Espíritu de Dios para ver el horizonte de la vida, porque así te lo dictaba el corazón y porque fuiste fiel en el amor. En la Cruz, te hiciste madre de los hombres y tu amor fue fecundo en el dolor, gracias Madre Inmaculada por llevarnos a tu hijo con amor. Haznos humildes en nuestra soberbia y tan sencillos como tú. Gracias Madre por abrir tu corazón, dándonos la esperanza de salvación. Madre de Dios y la humanidad haznos como Tú, ![]() mensajeros de la Luz, haznos comprender al mundo, el dolor gozoso de la Cruz. Feliz Tú, Virgen Inmaculada que respondiste al don de Dios, por la Fe que en ti había, Dios nos dio la salvación. Fuiste fiel en los momentos de alegría, fuiste fuerte en los momentos de dolor, comprendiste el camino verdadero, escuchando la palabra del Señor. Por caminos que se alejan me perdí, hoy vuelvo a rezar ante tu altar, al rezarte puedo comprender, que una madre no se cansa de esperar. Una madre siempre espera su regreso, que el regalo más hermoso, que a los hijos da el Señor, es la madre y el milagro de su amor. Gracias porque siempre sigues perdonando, g racias por tu espera amada, porque tú nos quieres como hijos,
Virgen Santa Inmaculada. Tú, caminaste junto a Cristo. Tú, has creído en la palabra del Señor. Tú, cogiste el camino de la Cruz con silencio y con amor. Tú, afanabas como madre en mil trabajos que da un hogar, tus humildes y hermosas manos encallecidas de trabajar. Dios, quiso honrarte como a ninguna y con mil encantos enriquecer, te hizo humilde y buena, trabajadora te quiso hacer. Dios nos pide confianza, que tengamos comprensión, que vivamos sin desmayo cada día, poniendo en activo el corazón. Virgen Santa Inmaculada, dolorosa junto a la Cruz, tú conoces nuestras penas, danos un rayo de Luz. Alivia a los cuerpos que sufren enfermos, el hambre a los que no tienen pan, a los que callan por miedo la pena del triste que esta en soledad. Madre bondadosa y buena, mujer llena de la Fe de Dios, saber vivir en la oscuridad y guiar a tus hijos al caminar. Eres Madre muy sencilla, luz de gozo que me priva, agua viva que sacia mi sed; haz que en este mundo siempre te podamos comprender. ![]() ¡Oh! Virgen Santa Inmaculada jamas se ha oído decir, que reclamando tu socorro, haya sido abandonado de ti. Caminamos buscando consuelo, buscando una mano amiga, caminamos pidiendo consejos, por esta dolorosa vida. Paciano Álvaro (14/10/1997) |
POEMA A LA VIRGEN INMACULADA 

la humanidad busca el nuevo amanecer, de tu tierra.



